de la tristeza,
y como unafrágil adolescente
he soñado, he creído, he deseado.
He cruzado el umbral al lado justo
de la locura,
al del amor sin mediday de la confianza ciega.
Y, de repente, apenas una ráfaga de luz
para alumbrar una fotografía
ha bastado para desorientarme,para perderme en un mar de sentimientos.
¡Ojala que me llame¡.
Pero sé que no lo hará.
¡Ojala que me quiera¡,Pero se que ya no está.
He vuelto una vez mas al lugar de la tristeza
y de la soledad;
he puesto al sol mis ilusiones, mis sentimientos y mis anhelosy he entrado de nuevo a mis adentros.
Me he visto tan pequeña, tan menguada
que he cerrado las puertas y ventanas para no verme,
para que, a la luz de una sola vela que apenas alumbre yapenas huela,
pueda escribir mi dolor sin que ni yo ni nadie me vea.

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