tregua para el alma herida;
descanso al cuerpo maltrecho.
Quita de mi memoria
el sabor amargo del silencio.
Deja, dolor, que mis biselados ojos
vean vivo y animado;que mi rostro agarrotado retome tono;
que fluya la sonrisa y olvide
su ausencia permanente.
Toma, dolor, la ingratitud compartida
y el recelo sin sentido, tómalo.Toma, deja, quita, dame…
Dame a mi hermana, dolor.
Dame un lucero.

